Google manda, y ahora impone conexiones seguras

En el mundo online los usuarios dependen en gran medida de un elemento: los buscadores. Son estos los que permiten que gran parte de los usuarios consigan llegar a las páginas web que quieren. Es por esto que quienes crean una página web quieren estar «amigados» con ellos y tratan de seguir sus «recomendaciones» que es lo que se engloba dentro de lo que se conoce como SEO (Search Engine Optimization o más entendible para los que no utilicen la lengua de Shakespeare, la Optimización para motores de búsqueda).

Dentro de los buscadores, Google es el que tiene una posición más dominante y es por eso que a todos les gusta llevarse bien con la gran G. Así pues los expertos analizan cada uno de los cambios y recomendaciones que este buscador ofrece, puesto que de el dependen en gran medida. Y ahora nos encontramos con que no es propiamente su algoritmo, pero si su navegador: Google Chrome el que aplica una nueva medida que puede afectar en gran medida a los que tienen una página web.

Y es que desde hace unos pocos días Google Chrome ha añadido un cambio por el cual, en la barra de navegación se nos mostrará una leyenda de «No seguro» y una advertencia cuando estemos navegando por una página web que solicite datos de acceso o bancarios y no utilice protocolos seguros (https). De esta forma Google quiere concienciarnos de cuando estamos exponiendo nuestra información y cuando la navegación es segura.

Por supuesto, los propietarios de las páginas web tienen que tener muy en cuenta este cambio, puesto que puede perjudicar la «confianza» que los usuarios depositen en sus páginas web al recibir esta advertencia.  Sin duda cabe, que cualquier página que maneje información sensible es recomendable que incluya un certificado seguro para garantizar la seguridad de la información. Así pues de esta forma Google ya no solo incluye en su algoritmo de búsquedas el criterio de si se trata de una página segura o no. sino que trata de informar a los usuarios directamente. Así pues mucho ojo, pues Google Chrome podría espantar a todos tus usuarios si no haces uso de cifrado seguro para intercambiar cierta información.

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Código embebido ¿si o no?

Cuando uno lleva tiempo desarrollando webs seguramente esté más que acostumbrado a, por norma, incluir el código css y scripts en archivos enlazados. De esta forma uno tiende a estructurar más el contenido y sobre todo a no repetir código muchas veces pudiendo hacer llamadas a esos archivos desde cualquier página.

Ahora bien, si seguimos los criterios de optimización de una página web nos encontramos con una sugerencia que es la de «minimiza el número de peticiones http» que choca de frente con este criterio de «estructurar» el código javascript o las hojas de estilo en archivos externos a los que posteriormente enlazamos. Entonces ¿embebemos el código en la página web? ¿si o no?

Bien, aquí la respuesta va a depender del sitio web en concreto. Cuando se trata de micrositios donde tenemos muy pocas páginas web podría ser mucho más recomendable embeber el contenido dentro de las propias páginas, ya que de esa forma estaremos minimizando el número de peticiones y por otra parte ese tamaño adicional que supone incluir cierta parte del código no perjudicará el rendimiento. Por supuesto, este no es el caso más habitual, ya que si tenemos muchas páginas el ahorro de tener el código de forma externa compensará con creces al perjuicio de tener que realizar la petición http correspondiente, y más si tenemos en cuenta la posibilidad de cachear el contenido para que el navegador pueda almacenar ese código externo y no tener que volver a solicitarlo al servidor. Pero conviene saber que en casos puntuales como el que explicábamos de los micrositios, puede ser mejor incluir todo el código.

Cuando algo anterior resurge como novedad

En el constante y frenético avance del mundo online todo el mundo trata de tener siempre algo que publicar. Es importante publicar contenido con regularidad de esta forma Google te posicionará mejor, tus publicaciones en redes tienen que publicarse con frecuencia para que no acaben escondidas debajo de las de los de otros, … A veces parece como una bola de nieve descendiendo por la ladera, cada vez más rápida y cada vez más grande.

Sería ideal tener algo que publicar en todo momento, y hay casos en los que eso se consigue hasta varias veces al día. Pero no todo el mundo tiene la suerte o dedicación para conseguirlo. Así pues a veces se recurre a contenidos «anteriores» para rellenar esos vacíos lo cual no tiene porqué ser malo «per-se».

Coger algún contenido y actualizarlo un poco adaptándonos a las novedades o incluso ofreciendo un nuevo punto de vista que el paso del tiempo nos ha ofrecido, puede ser una buena de recuperar algún contenido antiguo. Ahora bien, debemos cuidarnos mucho de hacer lo que algunas veces nos podemos encontrar y no es otra cosa que coger un contenido antiguo y «replicarlo» para rellenar. No solo nos estamos arriesgando a una penalización por contenido duplicado de cara a los navegadores… sino que además podemos molestar a quienes leen los contenidos.

A la hora de recurrir a estos contenidos antiguos debemos tener muy en cuenta que el mundo está evolucionando constantemente y podríamos encontrarnos con que una solución que hace un año era válida, hoy ya no es efectiva. Así pues, a la hora de recuperar algún contenido no deberíamos dejar de volver a revisarlo para no ofrecer algo que, aunque en el pasado fuese efectivo, ahora no es más que una pérdida de tiempo. Imaginar por ejemplo recuperar una guía de por ejemplo un museo y que el citado museo haya cerrado por motivos económicos ¿absurdo no?

Así pues, si de vez en cuando necesitamos recuperar algún contenido antiguo, debemos cuidarnos de hacer una «revisión» del mismo y no limitarnos a tirar de «fondo de armario» para salir del paso. A veces puede ser mejor espaciar un poco más el contenido que caer en soluciones poco efectivas.

Trucos para que tu página sea más mobile-friendly que no cuestan tanto

El acceso a Internet se ha vuelto móvil. Y es que aunque a algunos les cueste aún aceptarlo, cada vez es mayor el acceso a internet desde este tipo de dispositivos y de ahí que cada vez sea más importante optimizar la web para los dispositivos móviles. Y esto es lo que se conoce como mobile-friendly, conseguir que la web este optimizada al máximo para los dispositivos móviles.

Esto es algo que todos los que lanzan un proyecto online deben tener muy en cuenta. Pero más allá de muchas cuestiones técnicas, hay algunos trucos/consejos básicos que no cuesta tanto aplicar y que pueden ayudar enormemente a favorecer la navegación de vuestro proyecto web desde un dispositivo móvil. Vamos a ello…

Simplificar, simplificar, y volver a simplificar el contenido

Tiempo atrás la web era un montón de páginas de texto, donde muchos valoraban los grandes artículos… pero eso era antes. Las personas que consultan información desde un dispositivo móvil tienen un menor plazo de atención, y son menos propensos a leer artículos de cierta extensión. Así que reduce el contenido para ajustarte a los lectores. Así pues, escribe solo lo imprescindible, utiliza titulares cortos y pon los contenidos más importantes al principio.

Optimiza los recursos

Aunque los dispositivos  móviles son cada vez más potentes, aún siguen sin contar con la capacidad de procesamiento de los equipos de escritorio. Así pues si optimizas al máximo los recursos de tu página web (evitando uso intensivo de vídeos o mucho código javascript), estarás mejorando la experiencia de uso al mismo tiempo que reduces el ancho de banda consumido y los tiempos de descarga (lo cual es positivo también de cara al posicionamiento).

Usa imágenes más pequeñas

En línea con lo anterior, utilizar imágenes optimizadas para dispositivos móviles puede contribuir enormemente a mejorar la experiencia al reducirse notablemente los tiempos de descarga.

Céntrate en lo importante

Es de suponer que realizarás algún tipo de seguimiento de tu sitio web, así pues podrás analizar que páginas son las más consultadas desde dispositivos móviles y así sabrás donde tienes que centrar tus esfuerzos. De poco servirá optimizar por ejemplo las imágenes de una página que apenas recibe consultas mientras que dejamos otras con mucho más tráfico sin revisar, así pues, céntrate en lo importante.