Cuando algo anterior resurge como novedad

En el constante y frenético avance del mundo online todo el mundo trata de tener siempre algo que publicar. Es importante publicar contenido con regularidad de esta forma Google te posicionará mejor, tus publicaciones en redes tienen que publicarse con frecuencia para que no acaben escondidas debajo de las de los de otros, … A veces parece como una bola de nieve descendiendo por la ladera, cada vez más rápida y cada vez más grande.

Sería ideal tener algo que publicar en todo momento, y hay casos en los que eso se consigue hasta varias veces al día. Pero no todo el mundo tiene la suerte o dedicación para conseguirlo. Así pues a veces se recurre a contenidos «anteriores» para rellenar esos vacíos lo cual no tiene porqué ser malo «per-se».

Coger algún contenido y actualizarlo un poco adaptándonos a las novedades o incluso ofreciendo un nuevo punto de vista que el paso del tiempo nos ha ofrecido, puede ser una buena de recuperar algún contenido antiguo. Ahora bien, debemos cuidarnos mucho de hacer lo que algunas veces nos podemos encontrar y no es otra cosa que coger un contenido antiguo y «replicarlo» para rellenar. No solo nos estamos arriesgando a una penalización por contenido duplicado de cara a los navegadores… sino que además podemos molestar a quienes leen los contenidos.

A la hora de recurrir a estos contenidos antiguos debemos tener muy en cuenta que el mundo está evolucionando constantemente y podríamos encontrarnos con que una solución que hace un año era válida, hoy ya no es efectiva. Así pues, a la hora de recuperar algún contenido no deberíamos dejar de volver a revisarlo para no ofrecer algo que, aunque en el pasado fuese efectivo, ahora no es más que una pérdida de tiempo. Imaginar por ejemplo recuperar una guía de por ejemplo un museo y que el citado museo haya cerrado por motivos económicos ¿absurdo no?

Así pues, si de vez en cuando necesitamos recuperar algún contenido antiguo, debemos cuidarnos de hacer una «revisión» del mismo y no limitarnos a tirar de «fondo de armario» para salir del paso. A veces puede ser mejor espaciar un poco más el contenido que caer en soluciones poco efectivas.

Tráfico web

Poniendo cebos, o mejor dicho hablando de Link Baiting en posicionamiento

El mundo del posicionamiento (o si lo preferís SEO) tiene un montón de caminos para llevarlo a cabo. Y para cada camino existe una expresión con las que antes o después nos acabamos topando si profundizamos en esto del marketing online y el posicionamiento en buscadores. En esta ocasión nos gustaría hablaros un poco del Link Baiting.

Tras esta expresión tendríamos lo que se viene a traducir como “enlace cebo”. Se trata de una estrategia de SEO donde se trata de crear contenidos que estén enfocados a ser enlazados.

¿Dónde está el link baiting dentro de todo esto del posicionamiento?

¿Has dicho ser enlazados? ¿Pero acaso no es ese el objetivo de cualquier estrategia de SEO, conseguir enlaces que mejoren el posicionamiento? Sí y no. Veamos. Está claro que persigue el mismo objetivo que por ejemplo una estrategia de contenidos, no en vano es una técnica propia de SEO. Pero hay una sutil diferencia, y es que mientras que en la estrategia de contenidos los artículos se desarrollan pensando únicamente en el contenido que se quiere exponer, cuando hacemos link baiting lo que hacemos es redactarlo con el fin de generar esos ansiados backlinks y no nos centraremos en el contenido. Es parecido pero no es lo mismo.

Espera, espera, ¿no es esto parte del linkbuilding? No confundamos cosas, el link building consiste en buscar formas de insertar enlaces en otras páginas que apunten a la nuestra. En el link baiting hablamos de como redactar el contenido para que sean otros los que nos enlacen. Y es que hacer SEO es una tarea bastante compleja y dinámica, donde debemos estar siempre atentos a las novedades que imponen los buscadores y donde estos están cada vez más atentos cuando se trata de detectar enlaces creados de forma “artificial” (esto es algo en que se cae confiando en linkbuilding como estrategia principal). Así pues, conseguir que sean otros los que añadan esos enlaces es nuestro objetivo real.

¿Pero eso no lo buscábamos con una estrategia de contenidos? También. Es indudable que un buen contenido acabará por ser enlazado desde otras páginas web, pero y ¿qué pasa si buscamos alguna forma de darle una vuelta de tuerca a ese contenido y hacerlo más atractivo a otros usuarios para que lo enlacen? Pues entonces estaríamos traspasando ligeramente la frontera del marketing de contenidos para recurrir al link baiting.

Y es más, podríamos escribir nuestro contenido pensando únicamente en eso, en lograr captar la atención de otros y de esa forma que el artículo consiga muchos enlaces entrantes de forma rápida. Pero está claro que para ello tendremos que desarrollar un contenido que pueda ser de interés para que luego sea enlazado. ¿Estamos regresando de nuevo a la estrategia de contenidos?

¡Que cacao! En parte sí, pero la gran diferencia es que con el marketing de contenidos no solo buscamos atraer el enlace, sino que normalmente su finalidad va un paso más allá, tratando de fomentar la creación de marca personal y la conversión, mientras que en el link baiting nos estaríamos quedando más en la parte de atraer el enlace y el tráfico. Pero esos artículos que atraerán tráfico, deberían tener incluidos los convenientes enlaces internos que “quizás” permitan dar un paso más allá a los usuarios y llegar a otros contenidos internos de nuestra web.

Cuando nos centremos en el contenido estaremos pensando más en los usuarios que vayan a consumirlo, mientras que cuando estemos empleando link baiting estaremos un poco más centrados en otros webmasters o influencers que sean los que puedan acabar enlazando nuestro contenido. ¿Pero los usuarios finales también pueden compartir y enlazar?

De nuevo diría ¡que cacao! Pero no… con esto lo que queda patente es que el link baiting no es algo excluyente, sino que debe emplearse en su justa medida como complemento a otras técnicas. Así pues cuando redactamos un artículo deberíamos estar pensando tanto en nuestro target de usuarios como en otros webmasters. Ambos son potenciales grupos que pueden acabar enlazando nuestros artículos. Y es que no lo olvidemos, a veces puede suceder que un buen contenido no sea tan eficaz a la hora de compartirse si no se añade una pizca de sal, y el link baiting puede ser perfectamente esa pizca de sal.

Ahora bien ¿Cómo se ponen esos cebos?

No existen reglas escritas, porque no lo olvidéis nuestro objetivo en este caso no son robots ni máquinas que trabajen de forma automatizada, sino que serán personas que están detrás de otras páginas.

Por tanto aquí solo cabe que pensemos en el artículo y nos preguntemos ¿lo enlazaría yo si fuese de otro? O ¿aporta algo más de lo que ya se sabe? Si obtenemos un si a estas preguntas, vamos en el sentido correcto. Luego queda emplear una redacción que sea capaz de captar la atención emocional y así tener más posibilidades de ser enlazados (de nuevo recordar que son personas las que aportarán el éxito o no de esta estrategia).

Quizás sin darte cuenta ya lo hacías, pero ahora que ya lo sabes no tienes disculpa si te dicen que tus artículos son muy sosos y por eso no los comparten. El link baiting puede estar en muchas partes de forma silenciosa, pero sin duda si sabes aprovecharlo adecuadamente, conseguirás mejores resultados en tu estrategia de posicionamiento.

Reglas de Oro para tener éxito con un blog

Una vez que uno crea un blog, sin lugar a dudas pretende que este sea lo más «exitoso» posible. Lo forma más fácilmente medible de determinar si tenemos éxito con un blog, sería ver el número de visitantes que este tiene. Para algunos, esto se nos queda corto, porque a veces podemos tener un tráfico muy elevado, pero dichos visitantes no hacen sino una simple parada para seguir buceando en el océano de internet. Quizás lo más posible es que el éxito sea lograr visitantes (eso si, cuantos más mejor) que nos visiten recurrentemente y que por tanto encuentran nuestro blog interesante. No obstante, independientemente de cual sea nuestro objetivo para alcanzar el éxito podríamos ver que hay una serie de reglas comunes, que conviene tener en cuenta para nuestro blog:

  1. Conocer la audiencia. ¿Quien visita nuestro blog? Está claro que si escribimos contenidos pensando en un tipo de usuarios que no se corresponde con la realidad de los visitantes que tenemos, es muy posible que nos encontremos con dificultades para conseguir que estos visitantes vuelvan a visitarnos. En cambio si sabemos quienes nos visitan, podremos adaptar mejor los contenidos del blog para que satisfacerles lo mejor posible.
  2. Generar contenido interesante. Sin lugar a dudas, si los usuarios encuentran que nuestro contenido tiene un «plus» de calidad, es más probable que vuelvan a por más.
  3. Ser sencillo. En este mundo de Internet, conviene que las cosas sean lo más sencillas posibles, hay que ir al centro de la idea sin irse por las ramas.
  4. Cuida las formas. No solo debes escribir un contenido interesante, sino que debes intentar presentarlo lo mejor posible a tus lectores. Sino podrías encontrarte, con que a pesar de tener material interesante, tus lectores apenas muestren interes por una mala presentación. Evita abusar de recursos innecesarios (como muchas animaciones) y procura dar un formato adecuado a los artículos del blog.
  5. La constancia es una piedra angular para todo blog. Por dos razones, para mejorar el rastreo de los buscadores y por otra parte para mantener a tus posibles lectores atentos a novedades. En este sentido siempre hemos recomendado que lo ideal es planificar una periodicidad para la publicación de los contenidos, intentando mantenerla e informando a los lectores. De esa forma, evitarás que se cansen de esperar a que se publiquen contenidos tras un tiempo de parón «no previsto». Mantenerles informados de posibles periodos sin publicación ayuda a evitar que su percepción sobre el blog se deteriore (y es que hoy en día Internet casi obliga a cierta inmediatez). No obstante, tampoco hay que agobiarse por los «plazos» y si necesitas más tiempo para escribir algún artículo, conviene más hacerlo bien que rápido y mal.
  6. Facilitar compartir los contenidos es vital en el marco que nos movemos hoy en día. Y es que las redes sociales se han convertido en una forma increíble de hacer promoción de los contenidos, así que la inclusión de botones para compartir los contenidos en las principales redes sociales se hace casi fundamental.

Si sigues estas normas tienes más posibilidades de lograr que tu blog funcione mejor, así que no dejes de tenerlas en cuenta.