SEO; amor y odio

seo posicionamientoHoy en día, prácticamente cualquiera que se aventura a lanzar un proyecto en internet, ha oído o le suena eso del SEO… aunque solo sean las siglas y luego no sepa ni siquiera lo que significan (Optimización en Motores de Búsqueda – Search Engine Optimization). Bien, el SEO… ¿que es lo que tiene esta palabra que tanto atrae y a la vez tanto asusta? Y es que esta palabra puede despertar tanto amor como odio, ya que el proceso de optimización para los motores de búsqueda tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Vamos a explicar un poco más de que va todo esto.

Podemos competir en igualdad de condiciones

Una de las principales ventajas del SEO, es que tanto si eres un pequeño negocio como una gran multinacional, el SEO es democrático y te da las mismas posibilidades. Aquí no cuenta tener más medios o dinero, sino el saber aplicar las técnicas adecuadas y eso nos permitirá alcanzar los mejores puestos.

¿Seguro que todos somos iguales para el buscador?

En un principio si, al menos en lo que se refiere al posicionamiento orgánico. Por supuesto, habrá quienes tengan una mejor «puntuación» que otros y salgan antes, pero eso es solo el resultado del trabajo de optimización. Otro tema es el SEM, es decir los anuncios en los buscadores, o lo que es lo mismo usar por ejemplo AdWords. Ahí el dinero es el que manda, el que nos permite obtener una mejor visibilidad si pagamos más. El problema es, quizás, que en los últimos tiempos parece que Google ha ido otorgando de forma progresiva una mayor importancia al SEM ganandole esta terreno al SEO. Así pues, esto podría desequilibrar un poco las estrategias de SEO.

La calidad, el gran estandarte

En los tiempos que corren, todo parece girar en torno a la calidad de los contenidos. Es decir, que los contenidos de mejor calidad son los que recibirán mejores posiciones en los buscadores. Ahora bien, ¿como se mide la calidad? Eso es algo que entra ya en un terreno más subjetivo, aunque si bien hay algunos parámetros que pueden medirse un poco más objetivamente no todo puede concretarse de la misma forma que por ejemplo el número de enlaces que recibe nuestra página web. No obstante, está claro que la búsqueda de la calidad debe ser el paradigma para cualquiera que cree algún contenido en internet, y si de paso eso beneficia a nuestra estrategia SEO bienvenido sea (no podemos pensar en sentido contrario en ningún caso, es decir, no debemos buscar crear contenidos de calidad solo para mejorar nuestro posicionamiento, sino porque el fin último es ofrecer calidad a los usuarios).

Ahora bien, podemos pensar que tener un servicio o producto de calidad ya deberían ser suficiente para lograr un buen posicionamiento. Pues señoras y señores, no se duerman en los laureles, porque aunque tengamos algo muy bueno, si no logramos posicionarlo no podremos llegar a esa audiencia para que pueda alabar los beneficios de ese producto o servicio. Por tanto, debemos saber trasladar esa calidad a esos puntos clave que luego los buscadores sepan reconocer y de esa forma lograr que el binomio, buscador – calidad se fusione.

El mal uso del SEO

Por último, nos gustaría añadir, que de la misma forma que alguien puede intentar aplicar estrategias para intentar mejorar el posicionamiento de algo bueno. Estas también pueden trasladarse al plano negativo, y podríamos encontrarnos con vendedores de humo, que han logrado escalar a los primeros puestos usando esas mismas técnicas que conocemos. Quizás en poco tiempo, los buscadores acaben dándose cuenta y al final puedan acabar penalizados, pero la parte del pastel que hayan logrado llevarse hasta entonces ya no volverá…

Amos y odio

Así pues, el SEO no puede sino despertar Amor y Odio por igual, y es que estamos ante un mundo con muchos recovecos y vueltas que puede ayudarnos o perjudicarnos por igual.

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