¿Para qué tanto almacenamiento en los móviles?

Aunque hace unos años, el tema del espacio de almacenamiento en los smartphones era un verdadero quebradero de cabeza, cada vez aparecen modelos con más capacidad. Algo realmente bueno para los usuario… ¿pero para qué queremos tanto espacio de almacenamiento?

La tecnología siempre evoluciona (generalmente para mejor) y es casi una regla universal, que con cada nuevo modelo, sus capacidades se incrementan. Procesadores más rápidos, más pantalla, más batería, … y si, más espacio de almacenamiento.

Unos años atrás, contar con 8GB o 16GB de almacenamiento eran una auténtica locura… y ahora empiezan a extenderse modelos con 128GB o 256GB como algo casi como algo común, casi llegándo a considerarse la gama «baja» aquellos que cuentan con 32GB o 64GB (Y pensar que hace poco tiempo, parecía casi impensable contar con tales capacidades en el móvil).

Por supuesto, esto lo entendemos como algo beneficioso para los usuarios, que ahora disponemos de más espacio de almacenamiento en nuestros dispositivos. Queda patente que el mercado de móviles quiere seguir avanzando. Y de hecho, si uno se fija, podemos llegar a ver que esas capacidades de almacenamiento están a la altura de las de ordenadores portátiles… ¿no os sorprende?

Evidentemente este aumento de espacio de almacenamiento, facilita que nuestros dispositivos no se vean «colapsados» por el tamaño creciente de las fotografías que sacan las cámaras con resoluciones cada vez mayores, o de los vídeos en una calidad que en algunos modelos puede llegar a ser 4K, y como poco ya parece casi instaurada la FULL HD. Si a eso le sumamos la cantidad intente de contenidos multimedia que viajan por las aplicaciones de mensajería instantánea… de no haber crecido el almacenamiento de nuestros dispositivos, estaríamos como locos teniendo que encontrar formas de liberar espacio para ese nuevo «video meme» que nos mandó nuestro amiga, o la foto con mensajito que ha compartido vuestro suegro sin ni siquiera verla… (y que encima se descarga automáticamente).

Todo son ventajas ¿o no?

Pero como suele suceder casi siempre, quizás haya una cara un poco más oculta y que no quieren que se muestre a primera vista.

Estas capacidades ingentes de almacenamiento, nos llevan a «despreocuparnos» a almacenar sin más, despreocupados porque ahora si, parece que nuestro móvil no tiene fin. Pero cuidado, porque aunque es cierto, que no es malo contar con tanto espacio, no podemos caer en la simpleza.

Tanto espacio, al final hace que nos «atemos» a un dispositivo cuya vida útil no es tan larga como la de por ejemplo un portátil. Seguro que habéis cambiado con más frecuencia de móvil que de portátil? Dispositivo que además, rápidamente nos va a sugerir que nos suscribamos a algún servicio de la nube para albergar y garantizar la seguridad de todas esas fotos y vídeos que atesoramos. Esto es, también hay intereses detrás de esos aumentos de capacidad sin límite aparente, ya que existen más posibilidades de que ellos consigan «enganchar» a algún cliente con un servicio de pago mensual, que es lo que realmente les interesa. Teniendo en cuenta que el precio del almacenamiento ha caido significativamente, poder cobrar por servicios de suscripción mensual es toda una bicoca…

¿Acaso no podemos descargar todas esas fotos en un ordenador nuestro y almacenarlas en uno disco USB? Pues claro que si… pero cada vez se ve menos gente que lo haga… y de hecho, en cierta medida, los desarrolladores tampoco es que hagan mucho esfuerzo por facilitar esa labor. Porque de esa manera nos tienen enganchados más fácilmente.

Un ejemplo muy claro que ilustra esto, es lo ilógico de la nube de Apple. 5GB de almacenamiento online gratuitos, cuando sus modelos más básicos tienen capacidades de almacenamiento de 64GB ¿cuanto creéis que van a durar esos 5GB gratuitos antes de que llegue el aviso de que por apenas un euro podéis suscribiros a su nube para seguir almacenando fotos?

Así que no dejéis que tanto «giga» os nuble la visión y el sentido crítico. Está claro, que los usuarios debemos aprovechar esas capacidades superiores, pero no por ello debemos dejar que eso se acabe convirtiendo en un cuarto trastero donde se almacenan cosas sin mirar el que… Probar luego a volcar 200GB de un teléfono a otro y ya me contaréis a ver que tal esa experiencia.

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