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No, no son solo aliados… Google, Amazon buscan sus propios beneficios

Hay que estar en Google, hay que estar en Amazon, hay que estar en…. y así un sinfín de grandes servicios online, donde hoy en día parece imprescindible estar. Pero no lo debemos olvidar, si bien son grandes servicios, también buscan sus propios beneficios y quizás al final los perjudicados seamos nosotros.

Hoy nadie concibe no aparecer en Google, y lo cierto es que según funciona la sociedad, estar presente en el buscador es casi una obligación si queremos decir que «existimos» en Internet. El buscador es la via de entrada para casi cualquier persona a Internet y sin el buscador, sería casi como estar «ciegos». Lejos quedan los tiempos en que los directorios de páginas y los favoritos en nuestros navegadores tenian un lugar predominante en nuestra navegación online, hoy día, parece más simple teclear lo que queremos en el buscador y confiar en el «lugar» a donde nos conduce.

Google siempre ha argumentado que su buscador trata de ofrecer siempre el mejor resultado posible para las búsquedas de los usuarios. Y si bien durante muchos años parece haberse esforzado por conseguirlo, también parece que la realidad ya no es tan «bonita» como quieren hacernos parecer.

Habrá quién se ponga las manos en la cabeza ante algo así, pero no lo debemos olvidar, Google es un servicio de una empresa y esta tiene una finalidad económica detrás. La relación con la publicidad de Google no escapa a nadie ¿verdad? De hecho hoy en día hay quienes aseguran que Google (bueno Alphabet para ser más concretos, que a fin de cuentas Google es solo una parte de la gran empresa que es en la actualidad) es el mayor distribuidor de publicidad online.

Así con los años, los resultados de búsqueda de Google se han visto cada vez más invadidos por los anuncios. De esta forma, Google facilitaba convencer a los posibles anunciantes de lo bueno que es contratar su publicidad (y de esta forma obtener ambos un beneficio económico mutuo). Pero esto va en detrimento de lo que se conocen como resultados orgánicos, o lo que es lo mismo, los resultados que deberían aparecer de forma natural en el buscador. Y esto es algo que ha quedado de manifiesto recientemente con una polémica en torno a un anuncio de la compañía Basecamp.

El anuncio viene a decir esto para los menos versados en el ingles: «Somos el resultado número uno, pero este sitio permite a las empresas anunciarse en nuestra contra utilizando nuestra marca. Así que aquí estamos. Una empresa pequeña e independiente obligada a pagar un rescate a una gigantesca compañía tecnológica». Y pone de relieve una realidad del mundo de la publicidad online y que de paso pone en duda lo que Google decía de que buscan ofrecer el mejor resultado posible para las búsquedas.

Porque como bien decían en su anuncio, casi parece que estén verdaderamente secuestrados por el gran buscador. Si uno quiere aparecer bien situado en los resultados de búsqueda debe pagar por la publicidad en el buscador. Porque cuando lo primero que aparecen son 3 o 4 resultados de pago, luego la información de Google Maps, y luego ya los resultados orgánicos… ¿donde está poniéndose el foco? ¿En el resultado que busca el usuario o en la publicidad que trata de vender Google?

Amazon y otras grandes también bajo la lupa

Pero esto no es solo algo de Google y las busquedas… Amazon también ha visto como se pone en tela de juicio sus algoritmos de búsqueda. En el mundo de las ventas online, Amazon es el rey y como con google y las busquedas, todo el mundo parece tener la necesidad de estar allí. Pero cuidado, porque Amazon es el que maneja la forma en que se muestran los resultados en su página, y al igual que Google, Amazon también ofrece la opción de promocionarse via pago a los anunciantes, con lo que los que tienen más capacidad económica pueden priorizar sus productos por encima de los de la competencia. Y no solo eso, sino que la propia Amazon acaba por vender sus productos directamente saltándose a los vendedores… y curiosidades de la vida, los productos de éxito acaban por ser también vendidos por Amazon. Como sucede con Google, Amazon no está ahí solo para facilitar las cosas a los vendedores, sino para hacer dinero… y uno puede echarse a temblar cuando Amazon decide comercializar el mismo producto que su empresa vende.

El peligro de las grandes

Con todo esto en mente, nos queda una cosa clara en la cabeza, y es que si bien todas estas grandes compañías han facilitado la visibilidad de muchas otras grandes empresas, también tienen sus propios objetivos y fines. Con lo cual, debemos ser capaces de reaccionar a los cambios que sus condiciones nos impliquen (vernos relegados por la publicidad en resultados de búsquedas, ver como se lanzan a la venta de un producto similar al nuestro….) y para ello, debemos ser capaces de ganarnos al cliente sin dejar que el foco del buen servicio quede en esa «gran» compañía. Y si, hay muchos más ejemplos donde esas grandes compañías usan la misma estrategia de posicionarse como dominadoras del mercado para luego «aprovecharse» de sus proveedores (las pequeñas webs y empresas que recurren a ellos) para facilitar la vida a sus clientes, pero los que quedan como los buenos son las grandes, y no esas otras pequeñas empresas y webs que están al otro lado ofreciendo de verdad el servicio o el producto.

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